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Nutrición y cáncer cervical

Actualizado: jun 15

Por Taisha Meléndez Larroy, MPH






Los hábitos de alimentación sana son importantes durante el tratamiento del cáncer.

El cáncer elabora sustancias químicas que cambian la manera en que el cuerpo utiliza los nutrientes y junto a los tratamientos pueden afectar el gusto, el olfato, el apetito y la capacidad de comer suficientes alimentos o absorber los nutrientes de los alimentos. Esto puede causar desnutrición o mal nutrición. La desnutrición puede provocar en el paciente debilidad, cansancio e incapacidad de combatir las infecciones o superar el tratamiento del cáncer. La dieta del paciente en tratamiento es un factor determinante para su recuperación.

Triana Merced Rodríguez, dietista y nutricionista especializada en pacientes oncológicos y sobreviviente de cáncer cervical nos comparte información valiosa relacionada las consideraciones de la dieta de quienes luchan contra el cáncer.

  • El azúcar es alimentadora del cáncer. Cortando el azúcar blanca, se corta con un importante suplemento alimenticio para el cáncer. Se puede sustituir con la miel de abeja y azúcar negra pero en una pequeña cantidad.

  • La leche en exceso causa que el cuerpo produzca mucosa, especialmente en el tracto gasto-intestinal. Cáncer se alimenta de mucosa. Bebiendo menos leche y/o sustituyéndola por leche de soya sin azúcar, las células cancerígenas comienzan a morir de hambre.

  • Células cancerígenas prosperan en ambientes ácidos. Una dieta basada en carne es alta en ácido, lo mejor es comer pescado y algo de pollo que comer carne de res o cerdo.

  • Una dieta hecha de 80% de vegetales frescos y jugos, granola, semillas, nueces y algo de fruta, ayuda a poner el cuerpo en un ambiente alcalino. El 20% restante puede ser hecho de comida cocinada incluyendo legumbre.

  • Los jugos de vegetales frescos proveen enzimas vivas que son rápidamente absorbidas y pueden alcanzar niveles celulares en 15 minutos que nutren y aumentan el crecimiento de células sanas. Para obtener enzimas vivas que construyan células sanas, trata de tomar jugo de vegetales frescos y comer algunos vegetales crudos de 2 a 3 veces al día.

En cuanto al agua se enfatiza en tomar agua purificada o de filtro. Esto es debido a que el agua de la llave contiene tóxicos y altos niveles de metal; y el agua destilada es ácida y debe evitarse su consumo. Finalmente se recomienda evitar el café, té y chocolate, que contenga alta cafeína. Una opción puede ser consumir té verde ya que tiene propiedades que luchan en contra del cáncer.


Los hábitos de alimentación sana y la buena nutrición pueden ayudar a los pacientes a soportar los efectos del cáncer y su tratamiento. Algunos tratamientos para el cáncer funcionan mejor cuando el paciente está bien nutrido y obtiene suficientes calorías y proteína de los alimentos. Los pacientes que están bien nutridos pueden tener un mejor pronóstico (probabilidad de recuperación) y calidad de vida.

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